terça-feira, 6 de março de 2012

MARGARIDAS

Rubén Dario - Margarida era sua musa


Meninas, aí vai a poesia da Margarita, a que eu falei p vc margaret,é de um poeta que eu gosto muito Rubén Dario, acho que ele é sul americano, não sei. Minha mãe sabia várias poesias dele mas esta é a que eu gostava mais.
Aí vai.
Bjos.                                                      

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar:
tu acento.
Margarita, te voy a contar
un cuento.

Éste era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes,

un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.

Una tarde la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
y una pluma y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.

Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: «¿Qué te has hecho?
Te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,
que encendido se te ve?»

La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad».

Y el rey clama: «¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡Qué locura! ¡Qué capricho!
El Señor se va a enojar».

Y dice ella: «No hubo intento;
yo me fui no sé por qué;
por las olas y en el viento
fui a la estrella y la corté».

Y el papá dice enojado:
«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo, y lo robado
vas ahora a devolver».

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.

Y así dice: «En mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí».

Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.

Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.

6 comentários:

  1. Pronto minha maga,
    sua página.
    Um dia de margaridas e camomilas brancas para vc.
    Cláudia

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  2. Mil bjos minha querida.
    Muto obrigada.

    MJ.

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  3. Este comentário foi removido pelo autor.

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  4. O Rubén era nicaraguense. O Cortázar chegou a receber uma honraria que levava o nome do Darío, lá na Nicarágua - já no fim da vida do Julio, quando ele se envolveu com o processo de democratização do país.

    Bonito poema, esse. Gostei do estilo do R.D. Ainda não tinha lido nada dele.

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    1. Gracias, Maria José!
      un beso con pluma y flor!
      margaret margarita

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  5. Que lindo, é um poema sonoro e tátil, me fez sentir e ouvir...

    Obrigada por azular ainda mais o dia!

    Beijos, beijos, beijos...!

    Jú.

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